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IUCN Red List — Least Concern

Culebra viperina
Natrix maura (Linnaeus, 1758)

Actualizado: 16/06/2013

Natrix maura

Natrix maura, adulto, Kenitra. Foto: © J. Gállego

Mapa de distribución de Natrix maura

  Natrix maura

Mapa de distribución de
Natrix maura
en Marruecos.


Galería multimedia: 20 fotografías. [ENTRAR]


Para citar esta página:
(2013): Natrix maura (Linnaeus, 1758). En: Martínez, G., León, R., Jiménez-Robles, O., González De la Vega, J. P., Gabari, V., Rebollo, B., Sánchez-Tójar, A., Fernández-Cardenete, J. R., Gállego, J. (Eds.). Moroccoherps. Anfibios y Reptiles de Marruecos y Sahara Occidental.
Disponible en www.moroccoherps.com/ficha/Natrix_maura/. Versión 16/06/2013. Consulta realizada el 23 de agosto de 2017.

Para citar www.morocoherps.com en su conjunto:
Martínez, G., León, R., Jiménez-Robles, O., González De la Vega, J.P., Gabari, V., Rebollo, B., Sánchez-Tójar, A., Fernández-Cardenete, J.R., Gállego, J. (Eds.). Moroccoherps. Anfibios y Reptiles de Marruecos y Sahara Occidental.
Disponible en www.moroccoherps.com. Consulta realizada el 23 de agosto de 2017.


Descripción

La culebra viperina es un ofidio de tamaño mediano. Habitualmente alcanza longitudes comprendidas entre los 60 y 90 cm (Schleich, 1996), tallas mayores han sido registradas en Marruecos, 130 cm (Giron, 1956).

El diseño o librea y la coloración son bastante variables en esta especie. La coloración base corporal puede ser marrón, anaranjada, rojiza, oliva, verdosa, grisácea, generalmente. Sobre esta coloración se dibuja en la zona dorsal un zig-zag de color oscuro. Este diseño del dorso podría describirse como una línea media dorsal desde la cual se extienden hacia ambos lados y de forma alternada formas más o menos cuadrangulares, formando un dibujo que da una sensación de zig-zag oscuro, negro o marrón oscuro generalmente. En algunos individuos este diseño dorsal puede aparecer en determinadas partes del cuerpo como una sucesión de manchas oscuras sin unión entre ellas a través de la línea media dorsal. Este zig-zag dorsal puede ser bastante variable en diseño y puede presentar pigmento de color claro bordeando determinadas partes de este en algunos individuos.

En las zonas laterales del cuerpo, cerca de las escamas ventrales, aparecen manchas más o menos circulares y equidistantes que se observan habitualmente como un circulo oscuro con un punto central de color claro, beige o amarillo generalmente, o como un círculo de color oscuro uniforme, según el individuo.

Existe un diseño denominado “bilineado” que agrupa individuos que tienen una par de líneas longitudinales, habitualmente de color amarillo o naranja, bordeando el zig-zag.

Las escamas corporales de esta especie son carenadas o aquilladas, es decir, poseen una quilla central.

El vientre es algo variable pero comúnmente es amarillo, pálido o vivo, en ocasiones anaranjado, rojizo o incluso amarillo verdoso, dependiendo de la coloración dorsal del individuo, con un diseño de manchas oscuras, generalmente de color negro, que se extiende por las escamas ventrales formando un ajedrezado desordenado.

Natrix maura Natrix maura

Juveniles: Izquierda, Ouarzazate. Foto: © Gabri Mtnez. Derecha, Agdz. Foto: © Alfredo Sánchez-Tójar.

Natrix maura Natrix maura Natrix maura Natrix maura

Adultos:
Izquierda arriba, Natrix maura, diseño típico de la especie, con zig-zag dorsal y manchas laterales. Kenitra. Foto: © Raúl León.
Derecha arriba, Natrix maura, otro tipo de diseño, con manchas dorsales no conectadas por una línea media dorsal. Kenitra.
Foto: © J. Gállego.
Izquierda abajo, Natrix maura forma “bilineada” o “bilineata”. Obsérvense las dos líneas longitudinales naranjas a ambos lados del zig-zag. Kenitra. Foto: © Gabri Mtnez.
Derecha abajo, Vista ventral. Bouhlou. Foto: © Juan Pablo González de la Vega.

La cabeza está diferenciada del cuello aunque no muy evidentemente. La coloración de la parte superior de la cabeza suele ser predominantemente oscura en contraste con las escamas labiales, de color claro, amarillento o beige en general. Otras características son una línea o banda que se extiende desde la parte inferior del ojos hacia las escamas labiales, pigmentando estas de color oscuro y un dibujo también oscuro en forma de “flecha” o “V” en la zona dorsal de la cabeza cercana al cuello, que se extiende por las escamas parietales. En los ojos, el iris suele ser de color oscuro en los márgenes exteriores, mostrando un anillo de color claro, amarillo, anaranjado, rodeando la pupila, redonda y negra.

La dentición de la culebra viperina es aglifa, por lo tanto se trata de una especie inofensiva.

Natrix maura

Detalle de Natrix maura, adulta. Kenitra. Foto: © Raúl León.

En esta especie las hembras alcanzan una longitud y robustez marcadamente mayor que la de los machos. Un método relativamente fiable y sencillo para diferenciar el sexo en esta especie consiste en la observación de la zona posterior del cuerpo y la cola. De forma que si en individuos maduros sexualmente la zona de transición hacía la cola, después de la cloaca, es algo abrupta, es decir, el grosor del cuerpo y de la cola son significativamente diferentes, siendo la cola bastante más delgada que el cuerpo justo antes y en la zona de la cloaca, se trata de una hembra. Por el contrario, si existe muy poca diferencia o ninguna entre el grosor del cuerpo poco antes y en la zona de la cloaca y la cola, se trataría de un macho. Esto se explica porque los machos tienen alojados los hemipenes en la base de la cola, de forma que es más gruesa en esta zona, y las hembras carecen de estos órganos.

Esta especie, como el resto de colúbridos de la zona, es ovípara.

Su nombre común hace referencia a que esta culebra se puede parecer a algunas víboras con las que comparte distribución. Para diferenciarla de una víbora se suele indicar que las escamas cefálicas (escamas de la zona dorsal de la cabeza) de la culebra viperina son pocas y grandes mientras que en víboras son muy numerosas y pequeñas. La segunda característica general es que la pupila de la culebra viperina es redonda y en las víboras la pupila es vertical o elíptica. Generalmente, en las víboras la cabeza está mejor diferenciada del cuello que en las culebras de agua, si estas no están en actitud defensiva. El zig-zag suele ser más marcado y grueso en víboras. Concretamente, la víbora hocicuda (Vipera latasti) presenta en el hocico una escama prominente verticalmente que nunca aparece en la culebra viperina.

Ecología y hábitos

Esta culebra, muy ligada al medio acuático, desarrolla su actividad principalmente durante el día, considerándose generalmente diurna. No obstante, desarrolla actividad crepuscular y nocturna de forma habitual, tanto con fines de termorregulación como de búsqueda de presas.

Como ofidio semi-acuático que es, nada y bucea hábilmente, siendo también ágil en el medio terrestre. En periodos de descanso, además de ocultarse bajo piedras o en agujeros del terreno como madrigueras, es curioso e interesante el hecho de que si existe vegetación densa en las orillas del ecosistema acuático, como juncos o cañas, una proporción significativa de la población descansa o se termoregula enroscándose alrededor de los tallos de esta vegetación o sobre plataformas entre estos formadas por cúmulos de hojas, a alturas de entre 1-2 metros sobre el agua, dejándose caer velozmente hacia esta a la menor señal de peligro.

Esta especie captura a sus presas tanto buscándolas de forma activa como acechando bajo el agua o desde estructuras flotantes como vegetación o troncos. Sus presas son anfibios, tanto urodelos como anuros, sus larvas y sus huevos, peces e invertebrados como lombrices, aunque alguna vez se ha registrado la depredación de micromamíferos o reptiles (Pleguezuelos y Moreno, 1989). Si la presa es voluminosa o presenta resistencia, como por ejemplo los peces de cierto tamaño, la culebra viperina tras atraparlos con su boca, se dirige rápidamente fuera del agua para evitar el escape de su presa y engullirla en tierra.

Sus depredadores son numerosos: aves (garzas, aves rapaces, etc.), mamíferos (nutrias, erizos, etc.), peces depredadores, reptiles (culebra bastarda, etc.). En esta especie no es raro que una proporción significativa de los individuos de una población muestren indicios de la presión de depredación sobre esta, tales como cicatrices en el cuerpo o colas cicatrizadas tras un ataque. Estas cicatrices representan eventos de depredación de los cuales el ofidio ha escapado.

Ante un peligro o amenaza, Natrix maura presenta varios tipos de estrategias defensivas. Como el resto de ofidios, ante una posible amenaza la culebra viperina intenta pasar desapercibida quedándose inmóvil o escapar, huyendo para intentar ocultarse en algún refugio, vegetación, etc. Si la culebra se encuentra cerca de alguna masa de agua, intenta llegar a esta rápidamente para escapar nadando o buceando. Si es atrapada, emplea una estrategia que consiste en vaciar el contenido oloroso de su glándula anal, percibiendo el posible depredador o amenaza un olor bastante desagradable que suele persuadirle. Otra conocida forma de defensa está muy relacionada con su diseño, que resulta similar al de algunas víboras. Este tipo de similitudes en diseños, coloración y morfología con especies venenosas es bastante habitual entre los ofidios no venenosos. Este tipo de mimetismo se denomina “mimetismo batesiano”, en el cual una o varias especies de animales inofensivas o medianamente venenosas tienen un aspecto muy similar a especies venenosas. Concretamente, en la zona de estudio puede asemejarse a dos especies de vipéridos, la víbora hocicuda (Vipera latasti) y la víbora del Magreb (Daboia mauritanica), sobre todo en estadios juveniles en el caso de esta última especie. Para reforzar este parecido con una serpiente venenosa y así lograr alejar al depredador o peligro, la culebra viperina adopta determinados comportamientos en una situación de peligro, tales como aplanar la cabeza dorso-ventralmente de forma muy notoria para aumentar su parecido con una víbora y adoptar posición defensiva colocando en cuello en forma de “S”. Si la amenaza persiste o se aproxima demasiado suele optar por lanzarse con la boca cerrada, llegando a tocar o no al agresor agresor, a modo de intimidación. Esto suele ir acompañado de bufidos y del hinchamiento del cuerpo con el aire que inspira para parecer de mayor tamaño.

Natrix maura

Culebra viperina mostrando la estrategia de defensa que consiste en imitar a una víbora.
Obsérvese el aplanamiento dorso-ventral de la cabeza y la posición defensiva. Tata. Foto: © Gabri Mtnez.

La culebra viperina es un ofidio inofensivo que no muerde ni si quiera ante una amenaza clara. Sería extremadamente raro que llegase a morder.

Para diferenciarla de una víbora se suele indicar que las escamas cefálicas (escamas de la zona dorsal de la cabeza) de la culebra viperina son pocas y grandes mientras que en víboras son muy numerosas y pequeñas. La segunda característica general es que la pupila de la culebra viperina es redonda y en las víboras la pupila es vertical o elíptica. Generalmente, en las víboras la cabeza está mejor diferenciada del cuello que en las culebras de agua, si estas no están en actitud defensiva. El zig-zag suele ser más marcado y grueso en víboras. Concretamente, la víbora hocicuda (Vipera latasti) presenta en el hocico una escama prominente verticalmente que nunca aparece en la culebra viperina.

Natrix maura Vipera monticola

Comparación de la culebra viperina (Natrix maura) con la víbora hocicuda (Vipera latasti), para ayudar a evitar confusiones.
En la víbora hocicuda el hocico es elevado, las escamas cefálicas son pequeñas y numerosas y la pupila es vertical.
Izquierda: Natrix maura, adulto. Kenitra. Foto: © Gabri Mtnez. Derecha: Vipera latasti complejo, adulto. Alto Atlas. Foto: © Raúl León.

Natrix maura Daboia mauritanica

Comparación entre culebra viperina (Natrix maura) y víbora del Magreb (Daboia mauritanica) en detalle, para ayudar a evitar confusiones. Obsérvense en Natrix maura las grandes escamas cefálicas y la pupila redonda. Por el contrario Daboia mauritanica muestra escamas cefálicas pequeñas y numerosas y la pupila elíptica o vertical. Izquierda: Natrix maura, adulto. Kenitra. Foto: © Raúl León. Derecha: Daboia mauritanica, adulto. Agadir. Foto: © Raúl León.

En cuanto a la reproducción, no son raras en esta especie las denominadas “bolas de apareamiento” que consisten en varios machos rodeando a una hembra para intentar copular. Las hembras fecundadas buscan un lugar adecuado para la ovoposición entre los meses de julio y agosto (Sievers, 1969) y depositan entre 3-20 huevos que eclosionarán en un periodo de 40-45 días (Gruber, 1993; Schleich, 1996).

Cópula de Natrix maura

Cópula de Natrix maura en un tronco sobre el agua.
Se pueden apreciar las colas entrelazadas. El individuo de mayor tamaño es la hembra.
Castilla-La Mancha (Península Ibérica). Foto: © Raúl León.

Distribución, hábitat y abundancia

Se encuentra muy bien distribuida en la zona de estudio, ocupando la mayor parte del territorio.

Como ya se indicó, está muy ligada a masas de agua encontrándose prácticamente en cualquier lugar donde existan arroyos, ríos, charcas tanto permanentes como estacionales, lagunas, ueds, oasis, estructuras de almacenamiento de agua (pozos, aljibes, balsas, etc.), estando ausente únicamente en puntos de agua situados muy al sur y en entornos marcadamente desérticos (Bons y Geniez, 1996). Está presente en todos los pisos bioclimáticos existentes en su distribución y se ha encontrado a una altitud máxima de 2600 metros en el Atlas, en Oukaïmeden (Bons y Geniez, 1996).

Hábitat de Natrix maura Hábitat de Natrix maura Hábitat de Natrix maura

Ejemplos de hábitat de Natrix maura (de arriba a abajo):
Zona de oasis de Agdz. Foto: © Raúl León.
Zona de alta montaña cercana a Jebel Sirwa. Foto: © Raúl León.
Charcas estacionales en Kenitra. Foto: © Gabri Mtnez.

Es una de las especies de ofidio más abundantes en estas zonas norteafricanas. No obstante, no está exenta de amenazas tales como muerte por atropello en carreteras, por inanición o ahogamientos en estructuras de almacenamiento de agua en las que puede entrar pero no salir, tales como grandes balsas modernas con recubrimiento de plástico o albercas y aljibes con paredes verticales. También sufre, desgraciadamente, como el resto de ofidios, muertes directas a mano de las personas por confusión con alguna especie venenosa o por aversión a estos animales.

Bibliografía

  • Bons, J. y Geniez, P. 1996. Anfibios y Reptiles de Marruecos (incluyendo Sáhara Occidental). Atlas Biogeográfico. Asociación Herpetológica Española. Barcelona. 319 pp
  • Gruber, U. 1993. Guía de las serpientes de Europa, Norte de África y Próximo Oriente. Omega. Barcelona. 247 pp.
  • Santos, X. (2004). Culebra viperina - Natrix maura. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/. Consultada el 28 de mayo de 2013.
  • Santos, X., Feriche, M., León, R., Filippakopoulou, A., Vidal-García. M., Llorente, G., Pleguezuelos, J.M. 2011. Tail breakage frequency as an indicator of predation risk for the aquatic snake Natrix maura. Amphibia-Reptilia 32: vol. 3: 375-383.
  • Schleich, H. H., Kästle, W., Kabisch, K. 1996. Amphibians and Reptiles of North Africa. Koeltz Sci. Books, Koenigstein.

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